sábado, 2 de julio de 2016

Historias de vida

Las iglesias de Itsmina se unen para   pensar en la reconciliación 


Por: Comunicación para la paz
 
En los municipios de Itsmina y Condoto (Chocó),
 no es raro ver a las familias participando de las actividades de las iglesias cristianas en sus labores ecuménicas y de construcción de paz. Posiblemente, esta sea la razón para que sus habitantes se unan para sentir la vida y apostar por un territorio de no repetición del conflicto armado y social que han tenido que soportar durante años.

Ellos, desde el más joven hasta el más anciano no disimulan su amabilidad y orgullo Colombiano cuando hablan de Goyo, la cantante de Choc quib Town, nacida en Condoto o de Jhon Andrés Córdoba, jugador de la Selección Colombia Sub 20, oriundo de Itsmina. Por eso cuando los convocan para organizar una actividad cultural, participar en la eucaristía, el culto o reivindicar su identidad chocoana, no dudan en participar y propiciar procesos comunitarios.

Es así, que en días pasados, la Diócesis prestó su espacio para permitir que la comunidad se encontrara en una noche de gala, para mostrar sus habilidades en el diseño de la moda afro, como un escenario “de preservar la cultura, sus costumbres y permitir un espacio social y de convivencia”, comento el padre Nilson Sánchez, de la Pastoral Afro.

Justamente por el sueño de la paz, la Diócesis de Itsmina-Tado y la Iglesia Menonita, se han encontrado en algunas iniciativas para construir puentes de reconciliación con sus habitantes.

 Ellos se han convertido en testigos cotidianos del sufrimiento de sus gentes, razón que los motiva a unir fuerzas para conseguir un alivio. Por ejemplo, han trabajado iniciativas por los derechos de las víctimas, contribuir por el fin del conflicto ,apoyar la vía del diálogo, o cuando hicieron el acompañamiento a las comunidades en la conmemoración de los diez años de la masacre de Bebedó.

 Es así que el pastor coordinador departamental de los hermanos Menonitas, Rutilio Rivas, explica cómo han venido trabajando con la Iglesia católica en una investigación sobre memoria histórica a partir de los daños causados por el conflicto armado en los municipios de Condoto, Andagoya, Itsmina, Bededó y Boca de Suruco.

 Justamente como resultado de este proceso, los Menonitas realizan una serie de actividades para crear comunidades en paz, reconciliación y perdón. “nosotros capacitamos impulsando procesos de construcción de paz desde la transformación comunitaria de conflictos”.

Por ejemplo actualmente tienen un proceso de acompañamiento en 95 predios cultivados con cacao, beneficiando a 250 personas Además realizan un proceso la atención psicosocial con niños, menores de catorce años, victimas del desplazamiento y hacen parte de la mesa local de víctimas. Todo lo anterior permite garantizar un mejor índice de vida y bajar la criminalidad.-

 Por su parte el padre Sánchez promueve la identidad cultura y de convivencia con estudiantes de colegios y con jóvenes desplazados. “Todos ellos y yo, nacimos en esta región en medio del conflicto, ahora, esperamos conocer la paz”, señala.

La docente Rosa Audith Amaya señala que actualmente realizan un proceso de capacitación en tejido de trenzas en la población joven de Itsmina, no solo por su cultura, sino por la connotación histórica. Las trenzas representaron la ruta de libertad, cuando sus antepasados tenían que huir de los palenques y porque allí escondían las semillas, para luego crear sus propios cultivos.

 A pesar de la dura realidad en la zona de San Juan, sus habitantes siguen esperando con paciencia el fin del conflicto, mejorar las condiciones de vida, tener la presencia del Estado y volver a la riqueza escondida.

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